
Vecinos de la ciudad de Rocha han manifestado en las redes sociales y a través de los medios de comunicación su sentir ante el hecho sangriento registrado el sábado que culminó con la vida de Ingrid Tchiersky de 48 años y de Enrique Motta de 56 años.
Muchos señalaron que la mujer en el pasado había tenido una vida tranquila, hasta que cayó en el mundo de las drogas, inclusive llegó a trabajar en algunos medios de comunicación, había tenido muchos inconvenientes con vecinos de la ciudad debido al consumo problemático de drogas principalmente pasta base y visitaba al hombre para pedirle dinero, muchas veces de forma agresiva, para consumir, los vecinos indicaron que no eran pareja, sino que Motta, le daba un lugar para dormir, porque ella estaba en una situación crítica, más allá de que el hombre en primera instancia señaló que si lo eran, luego esta versión se descartó y se estableció que tenían una relación esporádica.
En el caso del hombre, los vecinos los describen como una persona tranquila, buen vecino y que sería incapaz de cometer un crimen, a pesar de los problemas que tenía con el alcohol “era malo para él” manifiestan.
En sus declaraciones tanto a nivel policial como de la justicia Motta reconoció que tras mantener una discusión había forcejeado con la mujer para que se retirara, portando un arma blanca, y luego se durmió y despertó varias veces, sin percatarse de la situación. Razón por la cual la justicia con todos los elementos: el arma homicida, las declaraciones, pericias de policía científica, entre otras cosas, lo imputó y estableció prisión preventiva por 180 días mientras se investigaba en profundidad el caso.
Los vecinos entienden que “El Cama” como le llamaban afectuosamente, no fue el culpable del hecho y han solicitado que se revise la causa, entendiendo que la justicia se apresuró al imputarlo.






